El trabajo realizado en La Laguna Gran Hotel se centra en una fotografía de interiores cálida y honesta, alejada de los códigos tradicionales y artificiales que durante años han marcado este tipo de imágenes. La intención fue mostrar los espacios tal y como se viven, respetando su luz, sus volúmenes y su carácter real.
Cada fotografía pone especial atención al detalle, a las texturas y a la relación entre luz y arquitectura, buscando transmitir una sensación de confort y autenticidad. La iluminación se trabaja de forma sutil, sin excesos, para reforzar la identidad del hotel y ofrecer una visión actual de la fotografía de interiores, más cercana y coherente con la experiencia del huésped.